Hoy decidí dedicar esta página a quienes hacen que los dilemas que, a diario vivimos, sean superables. Conozco muchas personas que con talento, esfuerzo han venido durante años creando sueños, haciéndolos realidad, luchando contra las adversidades para ayudar al prójimo y lo han hecho sin afanes de grandeza , sin esperar recompensas más que las que la realización de la quimera da. Un sueño imposible, quijotesco, pero motor de partida de una inquietud que puede transformarse en una realidad.
El primero, sin duda, es Felipe Cubillos, he leído su columna "Me indigno" y cómo no hacerlo si él, creador de realidades posibles, ve como el país se "desbaraja" y de la torre de naipes quedan desechos de cartón. Felipe, ha emprendido vuelo, quizá, no lo sé, no lo sabemos, hacia un mundo mejor, un mundo donde no hay rivalidades, competencias, pero sí amor, ese mismo sentimiento que este profesional entregó a pobladores, niños, jóvenes, mujeres, viejos, que estoy segura apreciaron lo que él proponía.
¿Piensen, qué interés tiene un hombre rico en espíritu ? Muy simple, compartirlo como lo han hecho los profetas, los santones, los magos de una realidad de sueños y quimeras.
Felipe Cubillos deja su huella indeleble en su obra por un Chile mejor. Deja una sonrisa, hacer las cosas con alegría y optimismo ¡Se puede! Deja un camino ya trazado, una ruta a seguir, difícil, pero no imposible, dirían. Deja un milagro por completar, hacer resurgir Chile en paz, con amor, con generosidad.
Gracias, Felipe. Me habría gustado estrechar su mano o ayudarle en su gestión. Me parece que estos hombres como tú son los que el país quiere.
La mejor escuela surgió de su visión multifacética del mundo. Tuvo oportunidades, pero no las despreció en frivolidades, en discriminaciones, en intolerancias, en luchas oportunistas.
Un orgullo para nuestro de puertas adentro que debe abrirse para que todos lo conozcan.